viernes, febrero 18, 2011

El Uso y Abuso del Promedio

Una forma conveniente que tenemos para entender el mundo cuantitativo en el que vivimos es el promedio. En particular, el promedio aritmético. Este es el cociente de la suma de los valores de una muestra y la cantidad de cosas en la muestra. Por lo tanto, el promedio nos da una calificación del valor de las cosas en la muestra.

AASU's Medical Technology Class of 2009
Por ejemplo, si tomamos un grupo de estudiantes universitarios, y medimos la altura de cada uno, en centímetros, y calculamos el promedio (la suma de altura en centímetros divido por el número de estudiantes) tendríamos un valor representativo de la estatura de éste grupo de estudiantes.

Otro ejemplo sería el precio promedio de un mismo artículo en diferentes tiendas en una ciudad. Visitaríamos cada tienda y buscamos el artículo dado, registrando su precio. Luego que visitamos todas las tiendas, sumamos los precios y dividimos entre el número de tiendas visitadas, resultándonos en el precio promedio.
A Blurry Sense Of Magnitude
Una premisa de los ejemplos anteriores es que usamos unidades de medida estándar. Por ejemplo, un centímetro no cambia de longitud dependiendo de la cosa que medimos. Otra premisa no declarada es que las cosas que medimos son independientes entre sí, y que la medida de uno no influye en la medida de otro.

Sin embargo, ya que estas premisas no están declaradas de forma explícita, es común que no las tomemos en cuenta y usamos el promedio de forma incorrecta cuando estas premisas no se cumplen.

Por ejemplo, en el caso de los precios de las tiendas. La unidad de medida sería la moneda corriente en la tienda. Por ejemplo, en Canadá seríe el dólar Canadiense, en los EEUU sería el dólar Estadounidense, en México sería el peso Mexicano, etc. De esta forma, los precios en cada tienda se mostrarían en la moneda del país en que la tienda está ubicada. Pero las unidades entre países no son directamente equivalentes.
la feria.
Si la muestra de tiendas abarca más allá del ámbito de una unidad monetaria, entonces el promedio no tiene sentido, su poder comparativo estaría negado, ya que se están mezclando unidades que no son comparables ni equivalentes entre sí. El precio promedio, literalmente, no tendría sentido. En el caso de la altura promedio, tendríamos un problema similar si algunas medidas estuvieran en unidades métricas, y otras en unidades imperiales.
40 kuna
Si hay factores de equivalencia entre las unidades diferentes, entonces se podría aplicar estos factores de forma que se podrían normalizar las medidas en términos equivalentes. Por ejemplo, las unidades métricas se podrían convertir en imperiales o viceversa; las unidades monetarias podrían plantearse en una moneda particular, siempre que las monedas tengas tasas de cambios entre ellas. Aplicando la factorización, el promedio tendría sentido y sería de valor útil.

Sin embargo, no siempre existen esos factores de equivalencia. Por ejemplo, en las encuestas de satisfacción, es común plantearle al encuestado que responda a una cantidad de preguntas usando alguna escala numérica o seudo-numérica (0-100, 0-10, número de "estrellas"), o no numérica pero que puede codificarse como tal (v.gr., "Absolutamente Insatisfecho", "Fuertemente Insatisfecho", "Insatisfecho", "Neutral", "Satisfecho", "Fuertemente Satisfecho", "Absolutamente Satisfecho"; con una codificación de 0, 1, 2, 3, 4, 5, 6, respectivamente).
J. Pollock ? - A Dreidel Drawing
Aunque el encuestado tiene la misma escala de la cual seleccionar, su "divisa" es diferente a la de sus co-encuestados, y no hay forma de aplicar un factor de equivalencia para normalizarlos. Por ejemplo, un encuestado podría tener un rango amplio de tolerancia, mientras que otro encuestado puede tener un rango más estrecho. De forma que, ante el mismo nivel de servicio (por ejemplo, exáctamente las mismas medidas en términos de tiempo de entrega, puntualidad de entrega, precisión en la cantidad entregada, etc), un encuestado podría sentirse calificar la experiencia como 80, mientras que el otro la podría calificar como 20 (o bien, 5 versus 1, o bien "Fuertemente Satisfecho" versus "Fuertemente Insatisfecho"). Es decir, la satisfacción es una medida subjetiva; tan subjetiva como el gusto (o disgusto) por el arte moderno.
Average mean median oh my!
Si tomamos un promedio de los valores de las encuestas, y nos resulta un promedio de satisfacción (por ejemplo, en la escala de 0 a 100), de 58.4, ese valor es inservible; no tiene sentido alguno. No hay forma de equiparar la subjetividad de la experiencia de cada quien --suponiendo, además, que la respuesta es absolutamente honesta.

Este es uno de los abusos del promedio. Si tu organización usa este tipo de medidas para la toma de decisiones, entonces estás caminando sobre arena movediza, y hay que andarse con mucho cuidado.

lunes, febrero 14, 2011

Recientemente cambié el título de este Post. Aunque "Amicus Semper" me pareció adecuado en algún momento, la realidad de mi vida ha cambiado. Tal vez un poco más oscuro, cierto. Y a lo mejor con un dejo de deseperanza.

No obstante, el caso no es que esté sumido en la desesperación ni la crisis existencial --al menos, no más que lo "normal". :-)

El cambio responde porque quiero ser un poco menos "amigable". Además, ¿qué son los amigos realmente, si sólo te brindan su apoyo y aprecio cuando (a) las cosas están bien, y (b) tienes algo que ofrecerles?

Bajo ese criterio, mi círculo de amigos se redujo considerablemente. En verdad, probablemente los pueda contar con el dedo de la mano (¿será que estoy siendo generoso?).

Eso me parece bien porque también es desgastante procurar estar al tanto de tanto cabrón que, a menos que les estés buscando la cara, te pelan un comino. Duele tomar una decisión así, porque te duele darte cuenta que estás solo en el mundo. Pero si así es, es mejor saberlo y tomarlo en cuenta, y no estar con la falsa idea de que hay gente en el mundo que realmente está al tanto de tí.

Como dice el dicho, "más vale sólo que mal acompañado".

"Por sus frutos los conocerás". Muchos de esos árboles de huerta han dado frutos amargos, o nulos. Algunos han dado frutos dulces y nutritivos. Me quedo con estos segundos y a la chingada con los primeros.

También he cambiado la política de comentarios de este blog. Básicamente, no se permiten. Ya estoy harto de estar recibiendo comentarios de spammers estúpidos. Son tan transparentes que me parecen patéticos.

Bueno, ya estuvo. Ya pronto escribiré de lo que se me de la gana, desde el fondo del absurdo existencial.

domingo, febrero 13, 2011

Egipto en el Balance

Egypt Revolution 20110211 ALa renuncia de Hosni Mubarak como "presidente" (léase dictador) de Egipto es, ciertamente, un resultado a la vez sorprendente y esperanzador. Los comentarios que he escuchado y/o leído hablan de un triunfo de la democracia y el poder popular, por un lado, y el rol tan importante que tuvieron los medios sociales electrónicos (y más particularmente, twitter y facebook) para la organización de las protestas y del movimiento, y para la difusión de los mismos.

Sn embargo, me parece que los comentarios están equivocados, o cuando menos simplifican la situación.

Egyptian ArmySi bien es cierto que el dictador decidió abandonar el poder (y está por verse), y habría que reconocer que la presión para hacerlo originó en el movimiento popular de protesta (y en un sentido muy estrecho podríamos considerarlo, por lo tanto, democrático), también hay que reconocer que quien tiene el poder (y, sospecho, verdaderamente presionó a Mubarak para dejar las riendas) es el ejército. De forma que, técnicamente, estamos hablando de una toma militar del poder. Eso es una cosa muy diferente a un triunfo democrático.

Está por verse si en realidad la democracia puede crecer y florecer en Egipto. Mucho depende de la voluntad de las mismas fuerzas armadas. Si bien el partido oficial tiene muchas estructuras de patronazgo y clientela política, sin duda que el poder verdadero reside en el ejército. El ejército --y más particularmente, el cuerpo de oficiales-- tine muchos intereses económicos y financieros. Es una de las corporaciones con más negocios en el Egipto moderno. Estos negocios van desde la fabricación de electrodomésticos hasta la operación de balnearios, hoteles, y diversas instalaciones de carácter turístico. La actividad económica prominente del ejército es producto del clientelismo político que mantuvo al caudillo en el poder durante tanto tiempo. Si la democracia --y el control civil de las fuerzas armadas que implica, al menos en la tradición occidental de la misma-- es contraria a esos intereses corporativos, entonces hay poca probabilidad de una transición pacífica hacia un régimen democrático en Egipto.

Social Media and Unrest in EgyptEn cuanto a la importancia de los medios sociales electrónicos (léase Internet) en el movimiento, habría que darles su crédito. Sin duda es cierto que las tecnologías de comunicación electrónicas tienen su relevancia. Pero también hay que contrastarlo con la penetración que las mismas pueden tener en un pueblo como el Egipcio, y por lo tanto su impacto real en el movimiento. Además, también hay que considerar que las redes de comunicación de datos que subyacen estos servicios estuvieron prácticamente apagados durante al menos la mitad del tiempo de las protestas.

Es cierto que la penetración de una tecnología no tiene que ser pervasiva para ser efectiva. Usando teorías de redes sociales, es suficiente con que una grupo pequeño, pero muy bien conectado, use las herramientas para que éstas tengan un efecto apalancador. En este sentido, el argumento de la baja penetración tecnológica como contrahecho es relativamente débil. Sin embargo, no hay forma de darle la vuelta a que las comunicación IP en Egipto prácticamente desapareció luego del 28 de enero de 2011. A menos que los organizadores tuvieran una red alterna, es prácticamente imposible que pudieran usar estos medios para organizar las demonstraciones y mítines luego de esa fecha. Si el movimiento se fortaleció luego de esa intervención estatal de censura, entonces yo pensaría que el efecto real de esos medios sociales realmente fue relativamente pequeño (y mucho menos como para poder llamar a este movimiento La Revolución Twitter, o algo similar). Yo pienso que el uso prominente de twitter y/o facebook probablemente sea un caso de exageración mediática de la importancia de estos servicios, que fascinan --y obsesionan-- a los mismos medios.

No es como que la madre de familia prototípitca en Egipto esté actualizando su estátus de facebook cada hora, o está revisando el torrente de twitter cada cinco minutos. Y ni hablar de la calidad verdadera de esos caudales (egocéntricos y banales al extremo del absurdo --como este blog intermitente, por cierto). Pienso que la realidad de estos medios, más el apagón informático, bien argumentan en contra de su uso efectivo más que a la inversa.

Ya se fue el dictador. Bien. Pero el cambio de régimen es garantía de nada. La experiencia Nicaragüense luego de la huída de Somoza y el establecimiento del régimen Sandinista original (por no hablar de la experiencia Cubana luego del triunfo de la Revolución) no auguran necesariamente resultados positivos. Una buena probada de lo mismo es el excelente documental "Pictures from a Revolution" de la fotoperiodista Susan Meiselas, acerca de las esperanza y euforía luego del triunfo de la Revolución Sandinista y la realidad amarga de la vida diez años después. En contraste, la experiencia Brasileira ha sido muy positiva también saliendo de una dictadura militar y con una experiencia democrática limitada. Ya veremos.






jueves, diciembre 09, 2010

El Nuevo Mundo

El Dia Del Galleon
En 1492, Cristobal Colón en su intentó por llegar al Lejano y Mediano Oriente ("las Indias"), se encontró con un continente que era en gran parte desconocido para los Europeos. A pesar de estar habitado desde muchos milenios antes, este continente recibió el calificativo de "Nuevo Mundo".

En las épocas que han transcurrido desde entonces, los seres humanos se han encontrado con muchos otros nuevos mundos. En particular, aquellos desatados por las revoluciones científicas, industriales, políticas y sociales de los últimos cinco siglos. Uno de los más recientes, por supuesto, es el nuevo mundo habilitado por las sorprendentes tecnologías informáticas y de telecomunicación.

Si bien a principios del siglo el Internet sorprendía a propios y extraños con la manera en cómo iba "aplanando" el mundo, en verdad no había una visión clara de qué de lo que presagiaba. El ancho de banda de esos años aun era demasiado estrecha, y la ubicuidad del acceso (tanto alámbrica como inalámbrica) era limitada. El acceso a Internet aun era algo que se hacía desde un dispositivo denominado computadora. Aun así, era posible ver que el Internet era una cosa de maravilla.
Wireless Internet Interstate

Diez años después, nos encontramos con un acceso a Internet potenciado por la disponibilidad de acceso inalámbrico y ancho de banda que facilitan una experiencia más orientada a los medios audiovisuales, adicionales al texto más tradicional. Pero no sólo eso, sino que los dispositivos de acceso así como de servicio han cambiado también de forma dramática.

El teléfono inteligente (smartphone) es cada vez más pequeño (al menos en términos de peso, de consumo energético) y más poderoso, dirigido por el tremendo impulso de la Ley de Moore (la relación empírica que establece la duplicación en potencia, y reducción de tamaño de los componentes electrónicos y de cómputo). Aun tecnologías que se pensaban inoperantes a las escalas actuales (particularmente el disco duro) sigue avante, entregando capacidades al consumidor inauditas hace tan sólo diez años.
cloud computing
Y del lado de servicios, es posible ahora los servicios "en la nube". Esto lo que significa es la virtualización del ambiente informático, de forma que el usuario del servicio no sabe (ni le concierne) si hay uno o un ciento de servidores impulsando su servicio, ni de la ubicación o capacidad particular de los mismos. La capacidad de almacenaje es teóricamente infinita, de forma que más que en eficiencia, el usuario se enfoca en efectividad.

Aunque no se aprecia hoy día, esta circunstancia representa una Revolución importante en el quehacer humano, ya que por definición "la nube" trasciende fronteras, zonas horarias, por no mencionar culturas y --sobre todo-- las estructuras de poder.
Explore
Por supuesto, así como estas facilidades pueden contribuir al beneficio de la humanidad, también pueden contribuir a su mal. Esto no es parte particular de la tecnología sino la de su aplicación. Sin embargo, es importante que todos nos pongamos en sintonía con esta nueva realidad, ya que representa el Nuevo Mundo que ahora deberemos descubrir, navegar, y conquistar.

viernes, octubre 01, 2010

Aprendiendo R

Desde hace algunos meses, he estado "jugando" con R. R es un software de fuente abierta, para estadística, análisis de datos, y visualización. Como una buena parte del software de fuente abierta, es de acceso y uso libre (léase gratis).

A pesar de que es gratis para instalar y usar, R no es gratis ya que tiene una curva de aprendizaje. Además, a diferencia de mucho software moderno, R no está "envuelto" con una interface gráfica. Más bien, está orientado a un comando de línea.

En otras palabras, el uso de R es intensivo en código. Por eso, R a veces se le refiere como un lenguaje de programación. Ahora bien, en alguna parte de la literatura se le refiere como un lenguaje de programación orientado a objetos. Esto nos evoca Java o C++ u otros lenguajes de este tipo. Sin embargo, conociendo un poco de eso, puedo decir que no es en absoluto como estos lenguajes.

Con un antecedente de programación de computadoras, puedo decir, además, que el lenguaje de programación de R es mucho más expresivo y poderoso. Frecuentemente parece ser declarativo, más que procedural (aunque tiene su aspecto procedural). Nuevamente, para un programador con entrenamiento y/o experiencia más "normal" de pronto R puede ser enigmático (por no decir frustrante cuando le queremos decir cómo --ser procedural-- cuando en realidad lo que necesitamos es decirle qué).

No soy estadígrafo, ni soy experto en estadística, pero me gusta R (y además pienso que habríamos de tener una educación más sólida en las teorías de probabilidad y la práctica de la estadística). Excel está bien, y tiene lo suyo, pero estaré usando R como herramienta, para mi propio provecho y educación, y ya veremos si me sirve o no.

martes, septiembre 28, 2010

Independiencia

Se apagaron las luces, los cohetes ya dejaron de tronar. Ya se cumplieron doscientos años del inicio de la gesta independentista (en México). ¿Y ahora qué?

Ya pasamos el umbral de los dos siglos. Pero como todo en la vida del ser humano, eso no tiene significado alguno. ¿Acaso el tiempo nos hace mejores? ¿la transformación de la edad nos prepara para enfrentar con más sabiduría lo que viene por delante?

En parte, sí. Pero sólo por la experiencia. Pero también la experiencia puede servir en contra. Podemos aprender las lecciones equivocadas, o bien exagerar los problemas y descuidar otros. La realidad es que no importa cuánto tiempo transcurra, sean dos o tres siglos, los mexicanos tenemos que ocuparnos de lo que nos toca hoy.

Los héroes de la independencia, que nos "dieron patria" (sea lo que eso significa), ya no están. Ellos tuvieron una idea, a lo mejor tan confusa como la que tenemos nosotros. No sé, tal vez se imaginaron que "ser independientes" sería la panacea.

La realidad es que no hay país alguno que sea independiente. Lo que más se acerca a eso es Corea del Norte, el país más aislado del mundo. Es independiente porque tiene una mínima interacción con el resto del mundo. De allí que se le llame el Reino Hermitaño.

Los países más prósperos son interdependientes. De hecho, la interdependencia es factor de prosperidad. No sólo por el intercambio económico y financiero, aunque sí tiene mucho que ver. Sino también por el enriquecimiento intelectual, cultural, y social.

Vivimos en la época de la información, y el intercambio de ideas se vuelve crucial para que seamos más prósperos. La independencia está bien, para los políticos que se benefician personalmente de ella. Pero vivimos en un mundo más abierto, y las posibilidades son mayores para todos.

Los que hablan de soberanía e independencia son los políticos a los que les conviene tener en sus manos el poder que esas ideas representan. Pero para la gente común, lo que importa es las oportunidades que tienen, y la posibilidad de prosperar. Qué importa todo lo demás ante esa realidad básica.

lunes, julio 06, 2009

Twitter

Estaré posteando via Twitter (ver flujo a la derecha). Por lo pronto me convienen entradas más cortas, así que por lo pronto ésa será la vía de expresión; al menos hasta próximo aviso.

http://twitter.com/amsiix

Saludos!

miércoles, marzo 18, 2009

Señales Por Doquier



(Foto crédito: tonymadrid via flickr.com).

Ultimamente, me ha dado por leer acerca de la economía. Pero no acerca de los problemas económicos, ni de la evolución de la economía, ni su historia. Sino acerca de la economía individual. En otras palabras, por qué hacemos lo que hacemos.

Desde luego, la conducta probablemente cae mejor en el ámbito de la sicología. Pero también hay razonamientos económicos que pueden explicar algún componente de la conducta individual, si acaso no toda.

Por supuesto, no me refiero a la economía en el sentido de finanzas o dinero. Me refiero a las decisiones que tomamos los individuos --en éste caso, seres humanos, pero la economía también puede aplicarse a otros organismos biológicos-- acerca de cómo usar sus recursos.

POdríamos hablar de la teoría del valor y de la utilidad, así como hacer análisis de costos/beneficios. Pero un aspecto que me parece particularmente fascinante es el de la "señalización". La señalización es la idea de que todos las personas hacemos cosas que mandan señales al exterior, y que dice algo acerca de nosotros. En el mundo biológico, tenemos la colorización del plumaje de las aves, la cresta del gallo, la cola extravagente del faisán.

En los seres humanos, la señalización toma diferentes aspectos: la ropa que usamos, la posición que adoptamos al sentar, el lenguaje y la actitud que asumimos, así como las tareas que nos echamos a cuestas.

Un ejemplo clásico es el de la ropa y los accessorios personales. Generalmente seleccionamos nuestra ropa de manera que enviamos un mensaje al mundo exterior: soy parte de éste grupo, y no de aquel. Por supuesto, la señalización no es necesariamente un acto racional, y el individuo bien puede ser totalmente inconsciente del acto mismo. Pero cuando vemos algo que está de moda, y lo adoptamos, estamos mandando una señal a la comunidad acerca de nuestra conformidad, acerca de nuestro deseo de formar parte del grupo (que está de moda, cuando menos).

Los hombres que usan traje y corbata, por ejemplo, desean proyectan una imagen de profesionalismo y autoridad, de respeto y seriedad. Si el atuendo es un requerimiento del ambiente laboral, entonces la decisión propiamente no es del individuo, pero la señalización tiene un sentido similar (la imagen corporativa).

En las mujeres, la señalización es mucho más compleja --por lo cual las mujeres necesitan mucha más ropa y accesorios que los hombres. No solamente es una cuestión de estética ni de vanidad, sino de verdadera competencia entre los rangos femeninos, para enviar mensajes sutiles que está más allá de la comprensión de la mayoría del género masculino, y por lo cual va destinado a la comunidad femenina.

¿Te has puesto a pensar el mensaje que envías con la selección de tu vestimenta el día de hoy? Interesante investigación económica!

jueves, enero 22, 2009

Discurso de Barack Obama


(Foto-crédito: joits en Flickr.com)

A continuación, mi traducción liberal del discurso del nuevo Presidente de los Estados Unidos:

Mis conciudadanos: me paro aquí, humilde ante la tarea por venir, agradecido por la confianza que me han encomendado, y consciente de los sacrificios realizados por nuestros antepasados.

Le agradezco al Presidente Bush su servicio para con nuestra nación, así como la generosidad y cooperación que ha mostrado durante ésta transición.

Cuarenta y cuatro americanos han tomado ahora éste juramento presidencial.

Las palabras han sido pronunciadas durante mareas crecientes de prosperidad asi como en las aguas calmas de la paz. Sin embargo, de vez en cuando el juramento se ha prununciado entre nubarrones y tormentas enfurecidas. En éstos momentos, la América ha seguido, no simplemente por la habilidad o visión de los que ocupan sus altos cargos, sino porque nosotros, el Pueblo, hemos sido fieles a los ideales de nuestros ancestros, y apegados a nuestros documentos fundacionales.

Así ha sido, y así habrá de ser con ésta generación de americanos.

Entendemos bien que estamos en medio de una crisis. Nuestra nación está en guerra en contra de una red amplia de violencia y odio. Nuestra economía está debilitada, una consecuencia de la codicia e irresponsabilidad de parte de algunos, pero también debido a nuestra fracaso colectivo a la hora de tomar las decisiones difíciles y de preparar a la nación para una nueva época.

Se han perdido hogares, han desaparecido empleos, se han cerrado negocios. Nuestro sistema de atención médica es demasiado costosa, nuestras escuelas le fallan a muchos, y diariamente tenemos evidencia adicional de que nuestra utilización energética fortalece a nuestros adversarios y amenaza a nuestro planeta.

Éstos son los indicadores de la crisis, sujetos a medición y la estadística. Menos fácil de medir, pero no por ello menos profundo, es la erosión de nuestra confianza, en todo el país; un temor pesistente de que el declive de la América es inevitable, que la siguiente generación habría de reducir sus expectativas.

Hoy les digo que los retos que enfretamos son reales, son serios y son muchos. No serán fáciles de superar, ni lo serán en poco tiempo. Pero sépan ustedes en América: los superaremos.

Nos reunimos hoy porque hemos optado por la esperanza sobre el temor, por la unidad de propósito sobre el conflicto y la discordia.

Hoy venimos a proclamar el fin a las disputas menores, a las falsas promesas, a las recriminaciones y a los dogmas desgastadas que durante demasiado tiempo han estrangulado a nuestra política.

Seguimos siendo una nación joven, pero en las palabras de las Sagradas Escrituras, el tiempo ha llegado para dejar a un lado las cosas de niños. Ha llegado el tiempo de reafirmar nuestro espíritu eterno; de tomar nuestra mejor historia; portar el Don precioso, la noble idea, transmitida de generación en generación: la promesa divina de que todos somos iguales, todos somos libres, y que todos merecemos la oportuniad de procurar la medida completa de nuestra felicidad.

Al reafirmar la grandeza de nuestra nación, entendemos que la grandeza no es algo predeterminado. Debe ganarse. Nuestro camino nunca ha sido de atajos o de conformarnos con menos.

No ha sido un sendero para los débiles de corazón, ni para los que prefieren el descanso sobre el trabajo, ni para los que que buscan tan solo los placeres de la riqueza y la fama.

Más bien, han sido los que toman riesgos, los que construyen, los que fabrican --algunos célebres, pero los más, hombres y mujeres, laborando en la oscuridad-- quienes nos han llevado por la larga y difícil cuesta, en el camino hacia la prosperidad y la libertad.

Por nosotros, empacaron sus escasas posesiones mundanas y viajaron a través de oceános en busca de una nueva vida. Por nosotros, trabajaron en las fábricas explotadoras y asentaron el oeste; soportaron el látigo, trabajaron la dura tierra.

Por nosotros, pelearon y murieron en lugares como Concord y Gettysburg, Normandía y Khe Sahn.

Una y otra vez éstos hombres y mujeres lucharon y sacrificaron y trabajaron hasta que sus manos estaban en carne viva, para que pudieramos tener una vida mejor. Vieron en la América algo más grande que la suma de sus ambiciones individuales; mayor que todas las diferencias de nacimiento o de fortuna o de facción.

Éste es el viaje que continuamos hoy día. Seguimos siendo la nación más próspera y poderosa de la Tierra. Nuestros trabajadores no son menos productivos que cuando inició la crisis. Nuestras mentes no son menos inventivas, nuestros bienes y servicios no menos requeridos de lo que fueron la semana pasada, el mes pasado, o el año pasado. Nuestra capacidad no se ha reducido. Pero el tiempo de estar complacidos, protejiendo nuestros estrechos intereses y dejando para después las decisiones poco agradables --ése tiempo de seguro ha pasado.

A partir de hoy, debemos levantarnos, desempolvarnos, y reiniciar la obra de rehacer a la América.

Puesto que por doquier hay tareas por hacer.

El estado de nuestra economía nos llama a la acción, audaz y pronta. Actuaremos no solamente para crear nuevos empleos, sino para establecer un nuevo cimiento para nuestra crecimiento.

Construiremos los caminos y los puentes, las redes eléctricas y líneas digitales que alimentan nuestro comercio y fortalecen nuestra unión.

Pondremos a la ciencia en el lugar que le corresponde, y usaremos las maravillas teconológicas para incrementar la calidad de nuestra atención médica y reducir su costo.

TOmaremos del Sol, del aire y del suelo para obtener la energía para nuestros carros y para la operación de nuestras fábricas. Transformaremos las escuelas, las facultades y las universidades para satisfacer las demandas de una nueva era.

Todo esto podemos hacer. Todo esto haremos.

Hay algunos que cuestionan la escala de nuestras ambiciones, que sugieren que nuestro sistema no puede tolerar demasiados planes grandiosos. Pero su memoria es corta, puesto que han olvidado lo que éste país ya ha logrado, lo que hombres y mujeres libres pueden lograr cuando su imaginación se une al propósito común y la necesidad a la valentía.

Lo que los cínicos no entienden es que el piso se les ha movido debajo de sus pues, que ya no aplican los rancios argumentos políticos que nos han consumido durante tanto tiempo.

No cuestionamos hoy si nuestro gobierno es demasiado grande o demasiado pequeño, sino más bien si funciona, si ayuda a las familias para encontrar empleos con sueldos decentes, atención médica a su alcance, y un retiro digno.

Donde la respuesta es afirmativa, tenemos la intención de proseguir. Donde la respuesta es no, terminaremos los programas.

Los que administramos el dinero público seremos llamados a cuentas, para gastar sabiamente, reformar los malos hábitos, y hacer nuestros negocios a la luz del día, porque solamente así podremos restaurar la confianza vital entre el pueblo y su gobierno.

No cuestionamos si el mercado es una fuerza para bien o para mal. Su potencial para generar riqueza y ampliar la libertad no tiene par.

Pero ésta crisis nos ha recordado que sin un supervisión cuidadosa, el mercado se puede salir de control. Una nación no puede prosperar mucho cuando solamente favorece a los prósperos.

Además del tamaño de nuestro producto interno bruto, el éxito de nuestra economía siempre ha dependido también del alcance de nuestra prosperidad; de nuestra capacidad de extender la oportunidad a cada corazón voluntarioso--no por caridad, sino por ser el camino más seguro para nuestro bien común.

En cuanto a nuestra defensa comunitaria, rechazamos la falsa disyuntiva entre nuestra seguridad y nuestros ideales.

Enfrentando peligros que apenas podemos imaginarnos, nuestros padres fundadores escribieron una Carta para asegurar el régimen de la ley y los derechos de las personas, una Carta aumentada con la sangre de las generaciones.

Éstos ideales aun iluminan al mundo, y no las abandonaremos a favor de la conveniencia.

Y asi, a todos los pueblos y gobiernos que nos miran hoy, desde las capitales más grandiosas, hasta el pequeño pueblo donde nació mi padre: sepan que la América es amiga de toda nación, de todo hombre y mujer que busca un futuro de paz y dignidad, y de que estamos prestos para volver a tomar el liderazgo.

Recuerden que las generaciones previas se enfrentaron y derrotaron al fascismo y al comunismo, no solo con misiles y tanques, sino también con alianzas fuertes y convicciones perdurables.

Entendieron que nuestro poder por si solo no es capaz de protegernos, ni tampoco nos da derecho de actuar caprichosamente. Por el contrario, sabían que nuestro poder viene de la prudencia. Nuestra seguridad emana de la justicia de nuestra causa, la fuerza de nuestro ejemplo, de las cualidades fundamentales de la humilidad y el auto-control.

Somos los guardianes de éste legado. Nuevamente y guiados por éstos principios, podemos superar éstas nuevas amenazas que demandan aun más esfuerzo y mayor cooperación y entendimiento entre las naciones. Inciaremos responsablemente, devolviendo Iraq a su prueblo y forjando una paz merecida en Afganistán.

Trabajaremos incansablemente cOn viejos amigos y antiguos adversarios para disminuir la amanaza nuclear y revertir el espectro de un planeta más cálido.

No nos disculparemos por nuestro modo de vida, ni tampoco temblaremos en su defensa.

Para los que buscan lograr sus propósitos mediante el terror y el sacrificio de inocentes, les decimos que "nuestro espíritu es más fuerte y no podrá ser roto. No nos podrán superar, y les derrotaremos".

Puesto que sabemos que nuestra ancestría variada es una fortaleza, no una debilidad.

Somos una nación de cristianos y musulmanes, de judíos e hindues, asi como de no creyentes. Estamos formados por todos las lenguas y culturas, surgidas de todos los rincones de ésta Tierra.

Y porque hemos probado el amargo sabor de la guerra civil y la segregación y salimos de ése oscuro capítulo más fuertes y más unidos no podemos sino creer que las viejas enemistades algún día pasarán; que las líneas de la tribu se disolverán; que al hacercse más pequeño el mundo, nuestra humanidad común se revelará; y que la América tendrá un rol llevándonos hacia a una nueva era de paz.

Al mundo musulmán les digo: buscamos un nuevo camino hacia adelante, basado en el interés y respeto mutuos.

Para aquellos líderes alrededor del mundo que buscan sembrar conflicto o culpar a Occidente de los males de sus sociedades, sepan que sus pueblos les juzgarán por lo que construyen, no por lo que destruyen.

Para aquellos que se aferran al poder mediante la corrupción y el engaño, sepan que están del lado equívoco de la historia, pero que les extenderemos la mano si están dispuestos a aflojar sus puños cerrados.

Para los pueblos de las naciones pobres, prometemos trabajar con ustedes para que florezcan sus campos y que fluyan aguas limpias, para nutrir cuerpos necesitados y alimentar mentes hambrientas.

Y para las naciones que como la nuestra disfrutan de plenitud relativa, les decimos que no podemos seguir indiferentes al sufrimiento allende nuestras fronteras, ni podemos consumir los recursos del mundo sin considerar su efecto. Puesto que el mundo ha cambiado, y debemos cambiar con él.

Al considerar el camino que enfrentamos, recordemos con humilde gratitud a los valientes americanos quienes, a ésta misma hora, patrullan desiertos y montes lejanos. Tienen algo que decirnos, así como nos hablan a través del tiempo los héroes caídos que yacen en el cementerio de Arlington.

Les honramos no solamente porque son los guardianes de nuestra libertad, sino porque encarnan el espíritu de servicio: la voluntad de encontrar significado en algo que es más grande que ellos mismos.

No obstante, en éste momento, un momento que definirá una generación, es precísamente éste espíritu el que habría de habitar en todos nosotros.

Porque aun cuando sea mucho lo que el gobierno pueda y deba hacer, en última instancia es la fé y la determinación del pueblo americano sobre el cual depende ésta nación.

Es la amabilidad de dar albergue a un extraño cuando rompen los diques; la generosidad de los trabajadores que prefieren recortar sus horas a ver a un amigo perder su empleo; ésto nos nos permite soportar las horas más oscuras.

Es la valentía de un bombero que se lanza a una escalinata llena de humo, pero también la voluntad de un padre para criar a su hijo, lo que finalmente determinará nuestro destino.

Nuestros retos podrán ser nuevos, los instrumentos con los cuales los superemos podrán ser novedosos, pero los valores sobre los cuales depende nuestro éxito: la honestidad y el trabajo duro, la valentía y el juego limpio, la tolerancia y la curiosidad, la lealtad y el patriotismo --éstas cosas son añejas.

Éstas cosa son ciertas. Han sido la fuerza silenciosa del progreso a través de nuestra historia.

Lo que se nos demanda, entonces, es un retorno a éstas verdades. Lo que se nos requiere ahora es una nueva era de responsabilidad --un reconocimiento, de parte de cada americano, de que tenemos deberes para con nosotros mismos, para con nuestra nación y para con el mundo; deberes que no aceptamos a regañadientes, sno que tomamos con gusto, firmes en el saber de que no hay cosa más satisfactoria para el espíritu, nada que defina mejor nuestro carácter, que el dar todo en la realización de una tarea difícil.

Éste es el precio y la promesa de la ciudadanía.

Ésta es la fuente de nuestra confianza: el saber que Dios nos llama para darle forma a un destino incierto.

Éste es el significado de nuestra libertad y nuestro credo, la razón por la cual los hombres y mujeres de todas las razas y las creencias pueden unirse en celebración a través de éste magnífico panorama. Y la razón por la cual un hombre, a cuyo padre se le podría negar servicio en un restaurante local hace menos de 60 años, puede estar frente a ustedes hoy para tomar un juramanto tan sagrado.

Así que hagamos éste día un recordatorio de quiénes somos y lo lejos que hemos andado.

En el año del nacimiento de los Estados Unidos, en el más gélido de los meses, una pequeña banda de patriotas se juntaba al lado de agónicas fogatas, en la ribera de un río helado.

La capital estaba abandonada. El enemigo avanzaba. La nieve estaba teñida con sangre.

En el momento cuando más se dudaba del resultado de nuestra revolución, el padre de nuestra nación ordenó que se leyeran éstas palabras al pueblo:

"Que se diga al mundo futuro que en la profundidad del invierno, cuando nada sino la esperanza y la virtud podrían sobrevivir, la ciudad y el campo, alarmados por un peligro común, salieron avante para confrontarlo."

América, frente a nuestros peligros comunes, en éste invierno de nuestra penas, recordemos éstas palabras eternas; con esperanza y virtud embarquemos nuevamente, con valentía, en las frías corrientes, y soportemos cualesquier tormenta que se presente; que sea dicho por los hijos de nuestros hijos que cuando fuimos puestos a prueba nos negamos a abandonar el viaje, que no dimos marcha atrás, ni tampoco tambaleamos; y con los ojos fijos en el horizonte y con la Gracia de Dios sobre nosotros, llevamos por delante ése gran Don de la libertad y lo entregamos salvo a las generaciones futuras.

Gracias. Dios les bendiga.

Y Dios bendiga a los Estados Unidos de América.

martes, enero 20, 2009

El Amanecer de un Nuevo Día


(Foto Crédito: Steeleman204 en flickr.com)

Hoy Barack Obama será juramentado como el cuadragésimo cuarto presidente de los Estados Unidos de América. En todo el entorno se siente esperanza e ilusión.

Por supuesto, Obama es tan solo una persona --un líder carismático, sin duda, pero un hombre no obstante. La clave de su éxito será el impacto que tenga en la sicología colectiva, no solo en los Estados Unidos, sino --de hecho-- en todo el mundo.

El mundo entero está, potencialmente, en el umbral de una nueva era. Digo 'potencialmente' porque también está la posibilidad del desengaño y el fracaso. Por supuesto, no es mi expectativa, pero es una posiblidad.

Para todos sus pecados, la gracias salvadora de los Estados Unidos es la promesa de sus ideales. En muchas formas, la retórica ha sido mucho más que la realidad. Pero sea como sea, el ideal de la democracia norteamericana es un faro que ha ilumninado el mundo en los últimos 230 años. Es la hora de acercarse más al ideal, y hacerlo más plenamente verdadero para los propios ciudadanos del Coloso de América del Norte.

Lamentablemente, la miopía de la codicia ha hipotecado, verdaderamente, la viabilidad económica de los EEUU. La premisa de la prosperidad, tanto como la aspiración del éxito tiene que cambiarse. De nada sirve tener una prosperidad financiera volátil, sin tener el fundamento de la prosperidad económica de largo plazo.

Además, no solamente es la gran deuda externa que tiene los Estados Unidos parte de los obstáculos a su viabilidad sostenida. También está la deuda interna que se tiene con respecto de la creciente poblacion envejecida. El Seguro Social y asistencia médica tienen que reformarse seriamente para hacerlos viables a largo plazo.

Uno de los mitos más dañinos, pero neciamente duraderos, que tienen los Estados Unidos es la idea del individualismo a rajatabla. Ésta idea de que la unidad básica de la sociedad es el individuo me parece equívoca en el extremo. Por supuesto, entiendo el devenir histórico del mismo, pero eso no lo justifica. No estoy a favor del gobierno como figura paternal, necesariamente --el estado paternalista está a un paso del fascismo, por decirlo de forma suave. Pero sí creo que debe haber un balance justo entre los derechos de la colectividad y los del individuo.

Obama tiene la oportunidad histórica de establecer un nuevo orden, tanto en lo interno de su país, como en el entorno mundial. Dios le dé fuerza y claridad para hacer lo correcto.

sábado, noviembre 15, 2008

Nube de cenizas del incendio de Sylmar



El incendio de Sylmar provocó una nube inmensa de cenizas. El sol se eclipsó y aunque era temprano, parecía mucho más tarde. Como a las 11 de la mañana, todo el centro de Long Beach estaba envuelto en una bruma de cenizas. Para las 14:00, la nube se había levantado, y para las 16:00 se veía espectacular. Aproveché para tomar unas fotos.

sábado, noviembre 08, 2008

Discusión Seria


(Fotocrédito TheAlieness GiselaGiardano en flickr.com)


Luego de 960 páginas densas (de 1,510 páginas), delgadas y repetitivas acerca del asesinato del presidente John F. Kennedy, el autor del libro "Reclaiming History: The Assasination of President John F. Kennedy", Vincent Bugliosi, escribe (mi traducción liberal):

Puedo decirles a los lectores de éste libro que cualquiera que sostenga en el futuro que Oswald era simple carnada y que no mató a Kennedy, esa persona o no conoce la evidencia en contra de Oswald o es una persona ligera. De hecho, cualquier negación de la culpabilidad de Oswald no merece discusión seria.


Que no merece discusión seria! Ahora me lo dice. Luego de presentar múltiples argumentos específicamente demostrando la falsedad de los alegatos conspiracionistas!

lunes, noviembre 03, 2008

Expectativas

Todos estamos a la expectativa de lo que sucederá mañana, luego de que cierren las casillas. La expectativa, por supuesto, es una victoria arrolladora del senador Obama en el Colegio Electoral (formalmente, el Colegio Electoral no vota mañana, pero los delegados están requeridos por Ley en votar por la planilla a la cuál representan, al menos en la primera ronda).

Para muchos, la elección ya pasó. Se estima que al menos el 30% del electorado ha emitido su voto por adelantado, ya sea por correo, o bien --en los estados y distritos donde se permite--lo han hecho en persona en casillas especiales. Los resultados no se conocen desde luego, pero las encuestas de salida para éstas votaciones indican un tendencia fuerte para el candidato democrático.

¿Qué pasa si gana Obama? ¿Qué pasa si no gana?

En realidad, las cosas no cambiarían demasiado. A pesar de las declaraciones de campaña, de los discursos de los candidatos y de sus voceros, oficiales o no, ningún candidato es tan bueno ni tan malo como se dice.

Por supuesto, hay cuestiones de filosfía de gobierno, de gasto, y de política exterior. Pero el mundo no va a empezar a girar de forma diferente el martes por la noche, ni amanecerá de forma diferente el miércoles por la mañana.

De hecho, la participación electoral --el hecho en sí mismo de emitir el voto-- es anticlimático en la mayor parte de los casos, y entre más emocionante las campañas, más decepcionante es la experiencia.

Un peligro para Obama es que sus electores no asistan a las casillas pensando que ya está ganado, y por lo tanto su voto no es necesario (no sé de dónde viene la tradición de que las elecciones se realicen en martes, cuando los electores generalmente están trabajando o tienen ocupaciones regulares --por ejemplo, ir a clases). Es una más de las cosas extrañas que tiene el sistema democrático de los EEUU.

Tampoco se puede descartar el fraude electoral. Dado cómo se otorgan los votos electorales y como se demostró en Florida en el 2000, unos cuantos votos pueden hacer la diferencia. No me extrañaría que asistan ejércitos de abogados a las casillas en los estados y distritos más reñidos, procurando llevar agua al pozo de sus propios candidatos. Nadie quiere una repetición de la elección milenaria, excepto si les conviene (no olvidemos que el poder en sí mismo es un elemento corruptor, sin importar quien sea el beneficiario).

Mientras tanto, a seguir lidiando con los demonios menores que acechan. Ya tendré fuerza hoy por ganar un poco de terreno. Si no, ya será mañana.

viernes, octubre 31, 2008

¡El Sistema Tiene la Culpa!

"Un principio fundamental de la dinámica de sistemas establece que la estructura del sistema da lugar a su comportamiento. Sin embargo, las personas tienen la tendencia notable de atribuir el comportamiento de terceros a factores de naturaleza disposicional más que situacional --es decir, a su carácter o deficiencias en el mismo más que al sistema en las cuáles estás personas están actuando."

--Sterman, John D. Business Dynamics. Systems Thinking and Modeling for a Complex World. Irwin McGraw Hill , 2000.


(Fotocrédito pushandplay en flickr.com)


Si queremos cambiar al mundo, tenemos que cambiar el sistema. Empezando por el propio.

jueves, octubre 30, 2008

Metamorfosis


(Fotocrédito Gerald Yuvallos en Flickr.com)

Recién concluída la lectura de La Metamorfosis de Kafka, me asaltó la idea de que mi sufrimiento, aparentemente tan único en el universo, en realidad era una condición general de los seres humanos. En ocasiones también yo he amanecido hecho una monstrusa alimaña.

La cuestión de ésta sensación es que, aunque puedo sentir el disgusto de mis congéneres cuando así amanezco, también puede ser el hecho de que en general, y muy particularmente en ésos momentos, soy muy sensible a la menor señal de rechazo, real o imaginado. Cualquier gesto, movimiento, o intuición de que alguna gente se siente repugnada por mi presencia agudiza la misma repugnancia que tengo para conmigo mismo. Como cualquier alimaña mi merecido es ser aplastado al instante, sin misericordia y para el bien general. Eso no solamente es instintivo sino además sano.

Claro que la transformación no es real, sino metafórica. Pero el dolor cala de cualquier manera.

martes, octubre 21, 2008

Aires de Cambio

Mientras el mundo financiero se va al carajo, la cuestión en el frente político electoral en los EEUU se va aclarando un poco.


(fotocrédito tonx en flickr.com)

A menos que haya un efecto "Bradley" gigantesco, o pase algo sensacional (y probablemente nada bueno), parece ser que Barack H. Obama será el próximo presidente de los Estados Unidos de América. La cuenta proyectada del colegio electoral le da más de los votos suficientes (344 frente a 190) a la planilla azul (irónicamente --o a la luz de circunstancias recientes, quizá no-- el partido Republicano tradicionalmente se asigna el color rojo) para llegar a la Casa Blanca.

El apoyo de Colin Powell durante el fin de semana a la candidatura de Obama parece solidificar la posición del candidato democrático, y particularmente por la denostación tan clara de la campaña en general y de la elección de la Gobernadora Sarah Palin como acompañante de fórmula de John McCain.

Por supuesto, los negadores apuntarán que Powell decide por su color más que por otra cosa, pero eso es parte del racialismo --por no decir racismo-- que aun resuena en muchas partes de éste país multi-étnico.

En términos reales, Obama no es salvador de nada, ni su elección (de darse) por sí misma sacará a los EEUU de la crisis financiera y económica que enfrenta, en particular, ni de la decadencia más general de la posición americana ante el mundo. Parece ser que el giro unilateralista y de proyección imperialista más reciente de los EEUU está por llegar, si no a un fin, sí a una reorientación hacia otra modalidad. Cuál será, estará por verse.

sábado, octubre 11, 2008

Primer Síntoma: La Negación

No cabe duda que la negación es muy peligrosa.


(Crédito fotográfico: penguincakes en Flickr.com)

Según las autoridades financieras y económicas del país, la actual crisis financiera en los EEUU, y que ha repercutido en todo el mundo (incluyendo en la BMV, afectando a la Comercial Mexicana, y poniendo en riesgo a Banorte) nos hará lo que el Viento a Juárez.

El mismo FCH se ha expresado en términos de activismo monetario, procurando defender el peso (y perdiendo más del 10% de las reservas internacionales en tres días). Ojalá que en vez de estar apagando fuegos (o peor, negándolos), las autoridades pudieran ver hacia adelante, y cómo capitalizar el potencial del país.

Y para que no quede duda, el potencial del país no es la atractividad hacia la inversión extranjera para hacer acá su agoso. El potencial está en la capacidad y competitividad de las mujeres y hombres mexicanos para hacer de éste país fuerte y grande --no solo en dinero y riqueza, sino también en cultura y espíritu.

He dicho.

miércoles, octubre 08, 2008

La Historia Se Repite


(Foto crédito billjacobus1 en Flickr.com)

Según Carlos Marx la historia tiende a repetirse, primero como tragedia y luego como farsa.

Hace 32 años, la paridad entre el dólar y el peso estaba a MXP$12.50 por cada dólar estadounidense. Hoy está a MXN$12.50 a 1 por dólar de los EEUU.

Pero hay que ver bien lo que está escrito. MXP$12.50 hace 32 años, MXN$12.50 hoy. Hay una diferencia sutil. En esencia MXN$1 = MXP$1,000. Un nuevo peso vale por mil pesos ("de los de antes"). Claro, hoy no se le llama "Nuevo Peso", sino simplemene "Peso". Es un truco sicológico que nuestros buenos gobiernos nos aplicaron a fin de aplicar el "borrón y cuenta nueva". Así, entonces, la paridad real es de MXP$12,500 por cada dólar. Eso ya cambia la cosa, ¿cierto?

Desde luego, hace 32 años la tasa de cambio se disparó de esos $12.50 (luego de mucho tiempo a esa paridad), a $22 en cosa de días (Gracias LEA). Ya luego, vino la crisis del '82 (Gracias perro, digo JLP) y pues en esencia dejamos de contar. Durante todo el sexenio de MMH la tasa de cambio se fue moviendo, y pues la verdad era cosa de poca extrañeza ver la tasa de cambio variar diariamente. Los precios también, por supuesto (inflaciones de 150% anual era pan de todos los días). Luego llegó CSG y estabilizó la cosa, con los famosos Pactos Económicos (propiamente, el primer Pacto se firmó en las postrimerías del gobierno de MMH, siendo CSG el Secretario de Programación y Presupuesto). Por supuesto, no es casualidad que se llamara "Pacto de Solidaridad Exconómica", ya que ésta palabra media fue bandera política durante todo el sexenio de CSG. Desde mi óptica, el PSE fue un estratagema para respaldar la candidatura de CSG --aun no anunciada, pero ya conocida por el Gran Elector (alias "El Dedo", MMH en su turno).

Ya a mediados del turno de CSG, se promulgaron los Nuevos Pesos, simplemente quitándole tres ceros a las cuentas (curiosamente, algunas gentes --sobre todo de edad mayor-- aun dicen los precios en las cuentas anteriores), llamándole "Nuevos Pesos", con la designación de "N$" (que fue cuando cambió el código de la moneda de "MXP" a "MXN").

Ya luego, calladitamente, se le quitó la designación de "Nuevos" a los pesos, y se pasaron a llamar, simplemente "Pesos". Así, como si nada.

De los gobiernos de EZP y VFQ no hay mucho que decir. Meros gobiernos Salinistas en lo económico, con decoración y maquillaje de otro tipo, pero en esencia más de lo mismo.

Bueno, pues la tragedia fue el inicio de los problemas económicos hace 32 años, y la farsa es la "vuelta" a la "misma" paridad de antaño.

martes, octubre 07, 2008

¿Más Socialismo Financiero?


(Crédito sarflondondunc en Flickr.com)
Ahora parece ser que el Gobierno Federal de los EEUU está a punto de intervenir en los mercados de papel comercial. Más socialismo financiero.

Ahora, ¿y las ganancias, también se van a socializar, o nada más las pérdidas?

lunes, octubre 06, 2008

Socialismo Financiero


Crédito Mr. G's Travels en Flickr.com.

Los mercados están temblando. El capitalismo parece exhausto. Los países más confiados en la lógica del mercado ahora reclaman a los gobiernos que se les ayude a mantener a flote (y por supuesto, salvar el pellejo a los inversionistas). De alguna manera, los bancos están siendo nacionalizados. Parece ser que el rescate del sistema capitalista es el socialismo.

Claro, no me refiero al socialismo político o filosófico, sino al socialismo financiero (el estado como propietario del sistema financiero). Los mercados lo consideran una medida temporal, a fin de asegurar la confianza y reactivar los sistemas crediticios. Pero muchos políticos y el público en general tienen problema en tragarse las medidas, luego de que la propaganda mercantil haya puesto al sistema de mercado libre como la panacea para la felicidad humana --sobre todo después de la caída del socialismo real --el 19 de agosto de 1991.

¿Funcionan los mercados? EL mercantilismo está llegando a su fin y se está gestando una nueva organización económica-social-política (al menos en los EEUU). Ya estaré escribiendo un poco acerca de éstos temas en próximas entregas.