Hace tiempo no escribo acá. Podría plantear un millón de excusas. Pero ninguna sería cierta. La realidad es que he estado pasando por un periodo difícil, y ha sufrido mi motivación.'
Sin embargo, tengo que seguir, a pesar de todo. La motivación es importante. Pero cuando la motivación flaquea es precisamente cuando hay que echarle más ganas: se aprietan los dientes, se baja la cabeza, y se avanza con determinación. Como dice el dicho, "de tripas, corazón".
Ya veremos....