Muchas personas somos adversas al conflicto. Nos contorsionamos emocional y socialmente con tal de evitarlo.
Sin embargo, el conflicto lejos de ser la excepción, es la constante.
En ésta presentación de TED, Margaret Hefferman ilustra los potenciales beneficios del conflicto en las organizaciones:
Los aspectos benéficos del conflicto no son exclusivos de las organizaciones. También las personas individuales nos beneficiamos de él. En particular, casi todo tipo de diversión contiene algún tipo de conflicto en su núcleo. En las narrativas dramáticas (sean novelas o cuentos, películas, o series televisivas), el conflicto es lo que mueve la historia. La competencia deportiva está predicada en la oposición de los competidores. Inclusive, la motivación generalmente está informada por algún tipo de conflicto u oposición; es decir, cuando nos ponemos objetivos interesantes --es decir, no triviales-- generalmente implica algún reto (otra forma de decir resistencia u oposición, y por lo tanto conflicto).
La cuestión no es si el conflicto existe, o su bondad, sino en cómo es que lo manejamos. Necesitamos las habilidades para manejar el conflicto hacia la productividad, y no sólo hacia la destrucción y negatividad.