miércoles, noviembre 14, 2007

La Máquina Te Reconoce

Ésta nota de "Marginal Revolution" habla acerca de un máquina expendedora en Japón que reconoce si el cliente es elegible para comprar legalmente cigarrillos, basados en características físicas del mismo.

No sé si sea realidad, pero nada menos ayer que pasé a una tienda Target, la despachadora me comentó que el sistema decía que tenía menos de 35 años. Y me señaló a la pantalla, donde de hecho, lo decía. ¿Será que también tienen una tecnología similar? La razón es porque compré una botella de vino tinto. O a lo mejor era pregunta, pero debía preguntar si pareceía mayor a 21 no menor a 35. O qué, ¿los menores a 35 no tienen derecho a beber el fermento de la vid?

Toda esa tecnología está bien, pero me da escalofríos pensar que algún día cercano una máquina esté decidiendo qué puedo o no hacer, en función de mi aspecto físico; o peor, que procure saber qué estoy pensando, o si estoy mintiendo o diciendo la verdad. No me da temor de que me cachen en la movida --aunque, desde luego, hay eso-- sino lo que me atemoriza es que todas las tecnologías tienen fallas, así que depender de ellas para cosas tan sensibles no me late.

Es mejor vivirla que estarla sufriendo

Cierto, ya tenía un buen rato sin contribuir (y no me dejé sonsacar por su estruendente reclamo, queridos y asiduos lectores). Pero ahora estoy de regreso, y ya veremos como me sigue yendo.

Por lo pronto, les comento que he aprendido una serie de cositas que estaré compartiendo con ustedes. En primera instancia, está la situación de la mortalidad. He estado en medio de una crisis de vida desde hace algunos meses (para los que me conocen de más cerca, podrían decir que ya lleva algunos años --o incluso décadas). La verdad, aun estoy inmerso en ésa situación, pero no desespero.

Como dijera algún anónimo (porque presentemente no lo recuerdo), "la vida es una enfermedad terminal", así que no me preocuparé sino que me ocuparé. Y tomaré la escritura como terapia, pero también como práctica. Hay que sacarlo todo. De todas maneras, no hay razón para dejarlo adentro. La vida se escapa y es mejor vivirla que estarla sufriendo.

"Le voy a romper su...



El ex diputado Felipe Valdez Licea, golpea al dirigente estatal del PRI Jesús Rodríguez Hernández en la sede del Comité Directivo Estatal. Foto: Demian Chávez/Diario de Querétaro.


Vaya escenas tranquilizadoras y cordiales que se viven en las oficinas estatales del PRI en Querétaro. A Chucho El Rata parece que le dieron un puñetazo en la cara. Ya anteriormente le habían increpado

"Lo que estudiaste no tienes nada... eres un perro, ojete vendido...

No se crean que sólo en el PRI se viven esos momentos de amor apasionado. Los otros partiditos se aman con la misma intensidad.