It's best to live with imagination when you have this inspiration to drive you. Chiquiripo, Forever!
viernes, octubre 27, 2006
viernes, octubre 13, 2006
Vivir con Imaginación, Esperanza
Le decía a Chiquipi, el otro día, que estábamos como necios, corriendo con todas nuestras fuerzas para chocar con la pared. Cada vez que nos estrellamos, nos causa daño. No obstante, nos levantamos heridos, sangrando, enloquecidos y volvemos a la carga: contra la misma pared.
Creo que hay mejores maneras de hacerlo. Sin embargo, no estamos usando la imaginación. Tú dirás, tiene razón X o tiene razón Y. Pero el que X y Y tengan opiniones diferentes acerca del mismo tema erige esa pared. E insistir en que X o Y deban cambiar de postura implica estrellarse con ella. Y entre más insistamos, seguiremos golpeándonos con los mismos ladrillos y mortero.
Dice Siete Hábitos que hay que vivir con la imaginación, más que con la experiencia. Porque la experiencia --aunque nos enseña-- nos limita. Usar la imaginación significa ser libres: libre de temores, de malas experiencias, de caminar el sendero que más nos plazca. Pero casi nunca ejerzo mi libertad a la imaginación. No sé por qué no lo hago. Tal vez me dé miedo. Y allí está toda la esencia de esta vida: El Temor Como Factor Principal de Mi Vida.
Yo creo que los niños viven mayoritariamente de la imaginación. Por eso es que tienen estas vidas internas tan enriquecidas. Pero la imaginación se va apagando cuando el Temor empieza a ejercer su mandato. Para cuando salimos de la adolescencia (¡vaya época tétrica!) somos fieles a sus Órdenes.
Sé que Chiquipi está en las garras del temor, de la incertidumbre. Y le puedo hablar acerca de cómo salir de esa etapa, como mirar hacia adelante con optimismo y positividad. Pero para salir de la oscuridad requiere de más que unas cuantas palabras, sin importar cuántas veces se repitan. Así pues, yo debo poner de mi parte, y ejercer la imaginación. Si quiero cambiar mi mundo, no puedo esperar a que el mundo cambie, sino que debo cambiar yo. Así que tendré que meditar acerca del camino a seguir, y crear una visión nueva, diferente, y también llena de esperanza, pero también de trabajo arduo (¿hay alguna otra novedad?).
Debo hacerlo por mi, en primera instancia. Pero también por ella y por mi pequeño príncipe. Si he de enseñar, ha de ser con el ejemplo.
Creo que hay mejores maneras de hacerlo. Sin embargo, no estamos usando la imaginación. Tú dirás, tiene razón X o tiene razón Y. Pero el que X y Y tengan opiniones diferentes acerca del mismo tema erige esa pared. E insistir en que X o Y deban cambiar de postura implica estrellarse con ella. Y entre más insistamos, seguiremos golpeándonos con los mismos ladrillos y mortero.
Dice Siete Hábitos que hay que vivir con la imaginación, más que con la experiencia. Porque la experiencia --aunque nos enseña-- nos limita. Usar la imaginación significa ser libres: libre de temores, de malas experiencias, de caminar el sendero que más nos plazca. Pero casi nunca ejerzo mi libertad a la imaginación. No sé por qué no lo hago. Tal vez me dé miedo. Y allí está toda la esencia de esta vida: El Temor Como Factor Principal de Mi Vida.
Yo creo que los niños viven mayoritariamente de la imaginación. Por eso es que tienen estas vidas internas tan enriquecidas. Pero la imaginación se va apagando cuando el Temor empieza a ejercer su mandato. Para cuando salimos de la adolescencia (¡vaya época tétrica!) somos fieles a sus Órdenes.
Sé que Chiquipi está en las garras del temor, de la incertidumbre. Y le puedo hablar acerca de cómo salir de esa etapa, como mirar hacia adelante con optimismo y positividad. Pero para salir de la oscuridad requiere de más que unas cuantas palabras, sin importar cuántas veces se repitan. Así pues, yo debo poner de mi parte, y ejercer la imaginación. Si quiero cambiar mi mundo, no puedo esperar a que el mundo cambie, sino que debo cambiar yo. Así que tendré que meditar acerca del camino a seguir, y crear una visión nueva, diferente, y también llena de esperanza, pero también de trabajo arduo (¿hay alguna otra novedad?).
Debo hacerlo por mi, en primera instancia. Pero también por ella y por mi pequeño príncipe. Si he de enseñar, ha de ser con el ejemplo.
lunes, octubre 09, 2006
Same-O, Same-O
En el teledrama cotidiano, seguimos en las mismas. Aunque no son las mismas. Pero sí lo son. Es decir, todo cambia para seguir igual.
Lo que me fastidia no es tanto que las cosas no sean como me gustaría que fueran. Eso lo sé por supuesto. Sino que la conversación no cambia. Entonces, si es de dos la decisión, porque solo uno es el que busca acomodo.
Por qué es el inocente el que sufre. Ahora sí que él puede decir ¿y yo por qué?
Seguimos en las mismas, y a la vez peor: porque seguir en las mismas, mientras pasa el tiempo es ir empeorando. Ya habrá un cambio. Ya veremos cuál será.
Lo que me fastidia no es tanto que las cosas no sean como me gustaría que fueran. Eso lo sé por supuesto. Sino que la conversación no cambia. Entonces, si es de dos la decisión, porque solo uno es el que busca acomodo.
Por qué es el inocente el que sufre. Ahora sí que él puede decir ¿y yo por qué?
Seguimos en las mismas, y a la vez peor: porque seguir en las mismas, mientras pasa el tiempo es ir empeorando. Ya habrá un cambio. Ya veremos cuál será.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)